En huertos y parcelas pequeñas, labrar con motocultor viejo o azada manual significa más pasadas, suelo mal volteado y cansancio en la espalda. Con esta motoazada de gasolina consigues un laboreo uniforme en menos tiempo y con mejor penetración, dejando atrás el trabajo a tirones. ¿Por qué elegir la Motoazada TF338? Peso 93 kg: Buena tracción, no salta ni patina Potencia 4,9 kW (motor 212 cm³): Remueve suelos duros sin calarse Ancho de labrado 95 cm: Labra casi 1 metro por pasada Profundidad trabajo 30 cm: Rompe capa compactada para mejor raíz Depósito 4,8 L gasolina: Varias pasadas sin parar a repostar Transmisión engranajes y cadena: Menos pérdidas, empuje constante al suelo 2 marchas adelante + 1 atrás: Ajusta avance según tipo de terreno 4 fresas por lado: Tritura terrones y mezcla bien el abonado Ruedas neumáticas de transporte: Movimiento entre bancales sin esfuerzo Manillar ajustable y plegable: Postura cómoda y fácil almacenamiento Parachoques delantero: Protege motor y caja ante golpes Mantenimiento: Acceso sencillo a filtro, aceite y cadena Ideal para Preparar huertos familiares de 100 a 1.000 m² con menos pasadas y suelo bien mullido Renovar parcelas de cultivo compactadas tras lluvias o paso de maquinaria ligera Mezclar estiércol o compost en la capa de 30 cm de suelo de forma homogénea Trabajar en jardines y pequeñas explotaciones donde se requiere maniobrar entre frutales y bancales Usuarios que vienen de azada manual o motoazada pequeña y buscan más ancho y profundidad de trabajo
